La tarjeta Veritas te permite tener un control más efectivo de tus finanzas ya que con ella no puedes gastar más allá de la cantidad que le hayas transferido.
Se vende en un set de dos tarjetas cuya funcionalidad es exactamente la misma que la de las tarjetas de crédito prepago Mastercard: pagar, retirar dinero en cajeros y comprar por internet. Tiene costes operativos anuales de 29,90 euros pero ningún gasto anual. Una parte de los costes operativos es transferida a una organización de ayuda a la infancia.
La gran ventaja de la Veritas Card es su especialización en transferencias internacionales. Ideal si vives o trabajas en el extranjero o, bien, tienes que enviar dinero frecuentemente. La opción de transferencia de tarjeta a tarjeta (disponible con las modalidades Classic y VIP) es especialmente innovadora pero, si lo prefieres, también puedes recibir dinero mediante transferencias regulares desde cualquier cuenta del mundo en un margen de entre 3 y 5 días laborables. Eso significa que si, por ejemplo, trabajas en el extranjero, solo tienes que facilitar a la empresa para la que trabajas los datos bancarios de tu Veritas Card para recibir tu salario. Ya no necesitas abrir una cuenta en el país en el que vives.
Con Veritas Card tus actividades diarias serán más ágiles, sin importar demasiado el dónde te encuentres. Si estás en el extranjero, podrás pagar en una grande parte de comercios con tu tarjeta en euros . Sin embargo, si tienes que pagar en otra divisa diferente al euro, se te cobrará una comisión de cambio de un 1,99%. A la hora de solicitar tu tarjeta, sí que es importante que elijas la divisa de referencia: euros, dólares estadounidenses, libra esterlina o rand surafricanos.
Dependiendo de la modalidad de tarjeta que elijas, el límite máximo de recarga mensual variará: 250 € para la versión Basic, 25.000 € para la versión Classic y 50.000 € para la modalidad VIP.
Ventajas: